Gorduras

Artículo que parecerá publicado este mes de enero en La Voz de Castelldefels:

Me he preguntado antes de comenzar a escribir, si era buena idea iniciar el año publicando con un título así, ya que están demasiado cerca los excesos alimentarios que la mayoría de mortales perpetramos durante las fiestas navideñas. Pero una anécdota que llegó a mis oídos durante estos días de reuniones familiares y de amistades, me dejó tan perpleja, que no me apetecía esperar otro mes para compartirla con la personas que me leen cada mes.

Imaginen la situación: un grupo de niñas y niños en el patio de un colegio de primaria. Una de las niñas está comentando que pronto será su cumpleaños, que organizará una fiesta en su casa y que convidará a muchos de los que están allí. Pero señala a una de las niñas y le espeta que a ella no la invitará porque sus padres son gordos.

Me provoca una gran desazón pensar lo que esa niña habrá oído o captado, en su entorno más inmediato, para llegar a la conclusión de que una persona por el hecho de ser obesa no puede formar parte de un acto social que ella organiza…

Mientras sigo escribiendo recupero un artículo que hace unos meses leí en El Huffington Post escrito en primera persona por una ejecutiva y que tituló “Sobre el hecho de estar gorda”[1] y del que copio y pego un trozo que resume de manera espléndida el argumento central que quiero exponer: “yo y muchas personas más como yo, nos enfrentamos a una de las pocas aceptables formas de discriminación. Puede que algunas personas me juzguen por mi apariencia, y den por hecho que soy estúpida, vaga o que como patatas fritas y helado todo el día. Quizá también den por hecho que no me cuido o no me preocupo por mí misma. Sólo ven la gordura”.

Es muy triste que a esta niña de primaria, y seguramente a sus familiares, la gordura de los padres de su compañera de patio le impida apreciar cualquier otra buena cualidad que seguramente tiene esa otra familia, pero sobre todo que no esté recibiendo una educación emocional que incorpore la aceptación de la diversidad como aspecto importante.

Acabo repasando mentalmente algunas chicas “popus” entradas en carnes y que podrían servir de ejemplo a cualquier niña de primaria como la cantante Meghan Trainor,  la protagonista y creadora de la serie Girls, Lena Dunham, y la presentadora Tania Llasera.

 

[1]http://www.huffingtonpost.es/kathleen-brooks/estar-gorda_b_6159738.html

Author: Carme Sánchez Martín

Co-directora de l' @InSexBcn i col·laboradora de @donesenxarxa . M'apassionen les TIC's i la Psicologia/Sexologia.

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